Una revisión óptica es fundamental para comprobar que tu visión está en perfecto estado. Pero ¿sabes cuántas pruebas existen y sus funciones?
¿Qué entendemos por una revisión visual?
Como su propio nombre indica, una revisión consiste en un examen de la vista con el objetivo de diagnosticar y analizar posibles patologías relacionadas con los ojos y el procesamiento visual, así como cualquier variación en la graduación.
6 tipos de pruebas especiales
1. Tonometría. Mide la presión intraocular, fundamental para el diagnóstico del glaucoma u otras patologías que afectan al nervio óptico.
2. Topografía. Sirve para conocer las características de la córnea: curvatura, espesor, potencia, relieve, elevación… Gracias a todos los datos que recoge, diseña un mapa tridimensional de la superficie de la misma, ideal para detectar irregularidades como el